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Existen otros problemillas que pueden surgir en nuestras relaciones sexuales. Estos en la mayoría de los casos tienen
una base psicológica que puede ser solucionado con apoyo de un profesional:
Entre las disfunciones sexuales que conocemos están:
Bajo deseo sexual: que consiste en una disminución del apetito sexual, es decir no tener ganas casi nunca de iniciar relaciones sexuales.
Disfunción eréctil: cuando el chico es incapaz de tener o mantener una erección.
Trastornos de la excitación: en estos lo que ocurre es que aunque sí tenemos ganas de iniciar una relación sexual y en principio
se inicia la excitación pero no se mantiene esta excitación.
Eyaculación precoz: que es la falta de control voluntario en la eyaculación. No es el tiempo que se tarda en eyacular sino el que no se pueda controlar cuando se eyacula.
Eyaculación retardada: es el retraso en la eyaculación cuando uno tiene la sensación de querer eyacular.
Anorgasmia: es la ausencia de orgasmos.
Dispareunia: se dice del dolor durante o inmediatamente después del coito.
Vaginismo: dificultad o imposibilidad de penetrar en la vagina por la contracción de los músculos de la vagina.
Aversión sexual: es el miedo irracional a las relaciones sexuales.
Recuerda que la mayoría de los trastornos sexuales tienen una base psicológica causada por falsas creencias, escasa educación sexual, miedos o ansiedad que en definitiva
poniéndonos en manos de un profesional especialista en sexología pueden ser solucionados.
Vive tu sexualidad de forma plena
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